La porción de esta semana, Shminí, comienza con el momento en que el Mishkán, el tabernáculo que el Creador le comandó a los Israelitas que construyeran en el desierto para que la Luz residiera ahí, fue finalizado y Aarón HaCohén fue escogido para hacer las conexiones. Básicamente fue el primer día de trabajo de Aarón HaCohén.

Este día es la luna nueva del Mes de Aries, y es uno de los días más poderosos del año. Este día esta supuesto a ser el día más feliz del año sin embargo, también es el día en el que los dos hijos de Aarón, Nadav y Avihú, mueren.

El trabajo de Aarón era canalizar la Luz para el mundo entero. Debía llegar a un nivel de purificación muy elevado para hacer este trabajo ya que la Luz que se revelaba en el tabernáculo era sumamente poderosa y si el alma que entraba no estaba preparada y tenía un mínimo de negatividad, esta persona conectaría con muerte. Y eso fue lo que le pasó a los hijos de Aarón, entraron al tabernáculo y no estaban en ese nivel y por ende murieron. 

¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué los hijos de esta alma tan elevada, y al mismo tiempo ellos mismos considerados almas elevadas en su generación cometieron el error, el pecado de entrar al Kodesh HaKodashim antes de tiempo?

Los Kabbalistas explican, que los hijos de Aarón, Nadav y Avihú, alcanzaron la consciencia de Mesías. Llegaron a un nivel en el cual podían conectar con la perfección del mundo físico. Por eso entraron al Tabernáculo. Sin embargo el resto de la humanidad no había llegado a esta conexión, y por ende el resto de la humanidad experimentó la ilusión de la muerte. Sin embargo Nadav y Avihú conectaron con inmortalidad, como más adelante vamos a ver, porque su intención era una intención de traer Luz al mundo entero. No venía de ego, venía de un deseo de revelar esta Luz. 

La primera lección que podemos aprender es que no importa cuales son las acciones que hagamos en nuestra vida, lo importante es la intención detrás de la acción. La conciencia es lo que revela la Luz de la acción y determina si esta acción traerá más Luz al mundo o más negatividad.

Por otro lado, Aarón, como tenía la responsabilidad del Sumo Sacerdote y canal de Luz para el mundo, debía permanecer en constante felicidad a pesar de lo que sucediera. Si conectaba con tristeza y depresión iba a estar en peligro de desconectarse de la Luz. 

Cuando ocurrió este suceso, la Torá dice: “Vaadom Aarón” (Aarón permaneció en silencio). El silencio es una pausa, representa restricción. La restricción más grande que hay es cuando un hijo  muere, aceptamos que esto es parte del plan de la creación y no caemos en la película del Oponente. Por esta restricción que hizo Aarón de no caer en depresión y tristeza tuvo el mérito de poder ver que iba a suceder con las almas de sus hijos.

Las almas de Nadav y Avihú, los hijos de Aarón, reencarnaron en Pinjás. Sabemos que el alma de Pinjás es la misma de Eliyahu Hanaví, que pudo conectar con inmortalidad. Así que en realidad la muerte de Nadav y Avihú era una ilusión. Más bien, estas almas pudieron llegar al nivel de inmortalidad.

Muchas veces cuando vemos que nos pasa algo en nuestra vida caemos en depresión o ira ya que nos dejamos influenciar por la situación externa.

En el primer curso de Kabbalah 1 aprendemos que el mundo físico es una ilusión, y la manera para conectar con la verdad es aplicar la formula proactiva con respecto al 1%.

¿Cuál es la fórmula proactiva?

Una situación difícil aparece

1) Date cuenta que esta situación viene de la Luz.

2) Identifica tu reacción

3) Recuerda que tu reacción es el único enemigo

4) Restringe tu naturaleza reactiva – Permite que la Luz entre.

5) Responde proactivamente.

La porción de esta semana nos da la capacidad de permanecer en balance cuando enfrentamos desafíos a través de despertar la capacidad de hacer restricción en nuestra vida aplicando la formula proactiva.