Una de las iniciativas benéficas del Centro de Kabbalah, Niños Creando Paz (KCP por sus siglas en inglés)
es una ONG que ofrece programas de educación espiritual para el manejo de conflictos personales y sociales y la resolución de los mismos entre niños y jóvenes en Israel y Palestina. Fundada por Karen Berg, líder espiritual del Centro de Kabbalah, KCP busca proveer a los niños y jóvenes con herramientas prácticas para que enfrenten los desafíos de la vida y se conviertan en líderes constructores de paz duradera.

El otoño pasado, KCP envío una delegación conformada por cuatro jóvenes y dos directores a la Asamblea de Jóvenes de las Naciones Unidas en la Ciudad de Nueva York.
 La delegación mostró a la Asamblea Juvenil su habilidad para superar las diferencias culturales y trabajar en pro de la paz y la unidad, una habilidad adquirida a través del estudio y la aplicación de las herramientas kabbalísticas. (Haz clic aquí  para leer el artículo completo acerca de la experiencia de KCP en la ONU presentado en la edición de la revista SPARK de Rosh Hashaná 2014)

En los meses luego de su travesía a Nueva York, los miembros de la Delegación de
Jóvenes, además de trabajar en la planificación de nuevos programas para promover la reconciliación entre Israel y Palestina, han reflexionado en su experiencia. Sofía, una chica de 16 años proveniente de Yokneam, Israel, compartió: “Para mí, fue una experiencia de aprendizaje. Conocí personas que nunca hubiera conocido en condiciones ordinarias y escuché acerca de muchos temas de los cuales nunca había escuchado antes pero que pueden afectar mi vida directamente. Las personas estaban muy interesadas y querían escuchar ambos lados y perspectivas, ya que todo lo que saben acerca de nosotros proviene de los medios de comunicación. Pareció que realmente les interesó y pienso que KCP encontró la mejor manera para hablar acerca de la organización y de la situación al ser real y honesta, de corazón a corazón y de persona a persona”.

Bader, un chico palestino de 17 años de edad y Líder Juvenil de KCP proveniente del Monte de los Olivos, al este de Jerusalem, sintió palpable la unidad en Nueva York. “Fue una experiencia única”, dice, “Todas las personas en el lugar nos observaban de manera especial. Sentí que estaba con mi familia cuando me encontraba en la ONU como delegado de KCP; no me sentí como un extraño de ninguna manera. Todos estábamos muy unidos”. Ran, de 15 años de edad y también Líder Juvenil de KCP proveniente de Shoham, Israel, aprovechó la oportunidad para compartir su mensaje de paz: “Fue una experiencia increíble para mí. No esperaba encontrarme representando a KCP y a Israel y Palestina en la ONU, compartiendo y hablando acerca de KCP. No es algo que doy por sentado y siempre lo recordaré”. 

Los adolescentes conocieron a jóvenes representantes de diversas organizaciones de todo el mundo, al igual que oficiales del gobierno  y a la directora espiritual del Centro de Kabbalah, Karen Berg. Sofía recuerda: “Nos reunimos con la embajadora de Bahrain, un país musulmán que no tiene muy buenas relaciones con Israel. Fue tan increíble ver el interés que mostraba en escuchar acerca de nosotros y del diálogo de KCP. Vi que estaba conmovida. Todas las delegaciones de todo el mundo querían escuchar lo que nosotros teníamos para decir”. Bader recuerda un momento importante en el cual sintió el respeto y la admiración de un grupo de jóvenes internacionales de la Asamblea Juvenil: “En el momento en el que expusimos y compartimos acerca de nuestra experiencia en KCP con los demás en la gala, todos nos aplaudieron. Aplaudían por quienes éramos, eso me dejó con un sentimiento muy especial. Es un momento impresionante que ha permanecido en mi mente”.

La experiencia de representar a KCP y a Israel y Palestina en la ONU generó una nueva perspectiva en las ideas de vida 
 para los países de los que provienen cada uno de los jóvenes. Bader dice: “Cambió cada pensamiento que solía tener, especialmente el compartir lo que pienso con otros y el aceptar y respetar otro punto de vista”. Ran agrega: “Y tratar de vivir en un mundo conectado con otros, no sólo conmigo mismo, me hizo ver que lo que hacemos en KCP es muy significativo e importante, y tanto Palestinos como Israelíes pueden representar nuestra patria”. Sofía también sintió el valor de las perspectivas de otros adolescentes acerca de Israel y Palestina, así como del conflicto en general: “Me afectó completamente, me di cuenta de cómo nos ven las personas desde afuera y qué saben acerca del conflicto aquí. También la experiencia en sí (el viajar con otros tres adolescentes que no eran mis amigos antes) mi opinión se suavizó y me di cuenta de que existe mucho más en las personas detrás de los estigmas. 

Realmente estamos unidos y nos sentimos unidos”.

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