Los kabbalistas explican que hay tres cosas de nuestro año entrante que se determinan en Rosh Hashaná: la cantidad de días que tenemos para vivir, la cantidad de dinero que haremos y la cantidad de conexiones y relaciones que tendremos con otras personas.

Cuánto atraemos y cuántas bendiciones recibimos en Rosh Hashaná está directamente relacionado con el deseo que despertamos. En el mes de Virgo sembramos las semillas y en Rosh Hashaná se determinan los frutos que nacen de dichas semillas.

En el mundo físico, antes de construir una casa, debemos concebir la casa en nuestra mente. Luego podemos dibujar los planos y comenzar a construir. De manera muy similar, el mes de Virgo, que está antes de la creación de este mundo en el mes de Libra, es el tiempo del Pensamiento de la Creación. En la medida en que despertemos un deseo verdadero, será revelada la Luz. El deseo es la Vasija para la Luz que necesitamos traer para todo el año entrante.

A continuación hay tres puntos clave que te ayudarán a despertar tu deseo para que puedas traer bendiciones infinitas para el año entrante:

1.  Despierta un deseo ilimitado

Si una persona no hace el trabajo de despertar el deseo, será muy difícil manifestar la Luz deseada en Rosh Hashaná y durante el año entrante. Así pues, lo que hacemos ahora es el primer y más importante paso hacia la atracción de las bendiciones que estamos destinados a recibir en nuestra vida.

Cuando nos sentimos contentos y satisfechos con nuestra vida, dejamos de desear, lo cual apaga nuestra capacidad de recibir. Si no anhelamos más cuando algo “bueno” nos ocurre, como un nuevo trabajo, una nueva relación o recibir un cumplido, apagamos nuestro deseo porque ya nos sentimos satisfechos. Cuando nos sentimos así, el Creador no puede continuar dándonos porque no hay vasija para recibir. Esto no significa que no debamos sentirnos felices o satisfechos, sólo significa que es el momento de ser proactivos de tal manera que digamos: “Sí, estoy feliz, pero ahora necesito despertar mi deseo por el siguiente nivel”.

Presta atención a cuando te sientas satisfecho o contento. Tan pronto como notes que te sientes así, abre tu Vasija, anhela algo más y escribe qué es lo que deseas. ¿Cuál es tu siguiente nivel? ¿Cuál es tu siguiente meta por cumplir?

2. Purifica tu deseo

Cuando hablamos de deseo, debemos hacer la diferencia entre dos formas: el Deseo de Recibir para Sí Mismo y el Deseo de Recibir para Compartir. Podemos pedirlo todo este mes, pero tenemos que ser muy claros con respecto a por qué lo deseamos. Si deseamos algo para alimentar nuestro ego, eso no traerá ni revelará Luz para el año entrante, pero si tenemos Deseo de Recibir para Compartir, tendremos una verdadera Vasija hacia la cual podrá fluir la Luz del Creador. Sí, podemos querer más dinero. Sí, podemos querer más poder, pero ¿por qué lo queremos? Esto debemos tenerlo claro en nuestra mente. Si queremos algo porque queremos compartir más de lo que recibimos, el flujo será infinito.

Los kabbalistas nos enseñan que para despertar una Vasija verdadera, un deseo verdadero, tenemos que callar al ego. Mientras nuestro deseo egoísta haga ruido, no tendremos una Vasija verdadera. Para construir verdaderamente la Vasija que logra el propósito de este mes, una Vasija ilimitada para el mes entrante, debemos callar al Deseo de Recibir para Nosotros Mismos y despertar un verdadero Deseo de Recibir para Compartir.

3. Certeza y urgencia

Tenemos que decir: “Quiero pedir todo, tanto para mi propósito como para el del mundo. Mi vida depende de eso, lo quiero ahora y puedo tenerlo ahora”. Cuando lo hagamos, cualesquiera bendiciones deseemos en Rosh Hashaná se manifestarán aún más enteramente de lo que podamos esperar o imaginar.

4. Herramientas espirituales para despertar el deseo

Conéctate con el Zóhar
Escanea el Zóhar, el párrafo 1 de la porción Safrá Detsniuta (“El libro oculto”) y el párrafo 51 de la porción de Shemot.

Al meditar sobre estas palabras, despertamos nuestro deseo de recibir la Luz del Creador y nuestro deseo de tener más en toda área de nuestra vida, de esa manera nunca estaremos satisfechos con nuestra situación en el momento.

Medita sobre la secuencia de los 72 Nombres de Dios “Bastante nunca es suficiente”.

En la vida nos conformamos con poco y hacemos concesiones. Nos entregamos apenas sentimos disfrute y terminamos haciéndolo por poco. Con estas letras, nuestros ojos y corazón permanecen concentrados en la meta final todo el tiempo. Despertamos la persistencia y la pasión para ¡nunca, realmente nunca, conformarnos con menos!

Si no hacemos el trabajo que consiste en crear un verdadero Deseo de Recibir para Compartir, será difícil manifestar el año que queremos en Rosh Hashaná. La única manera de traer Luz es tener una Vasija, y la única Vasija es el deseo. El grado de deseo que despertemos será el grado de revelación de la Luz. Preparar una Vasija ilimitada este mes nos permitirá traer bendiciones ilimitadas para el año entrante.