Ralph Waldo Emerson dijo: “Cuando naciste, estabas llorando y todos los demás estaban sonriendo. Vive tu vida de tal manera que, al final, seas el que esté sonriendo y todos los demás estén llorando”. Llegamos a este mundo con los puños cerrados, aparentemente listos para pelear. Tal y como muchos de nosotros sabemos, la vida no siempre es fácil. A menudo necesitamos levantarnos por nuestros propios medios y hacer el trabajo necesario. A lo largo de nuestra niñez somos consumidos por lo que la Kabbalah llama el Deseo de Recibir para Sí Mismo. Cuando somos niños, estamos inmersos en nuestra necesidad de comer, dormir y ser cuidados. Cuando somos un poco más grandes, la Kabbalah enseña que nuestra chispa interna de la Luz del Creador se enciende a los 13 años en los niños y a los 12 en las niñas. 

Comenzamos a anhelar desarrollar nuestra capacidad para dar y sustentar. Esto es llamado el Deseo de Compartir. Desde el recién nacido con los puños cerrados hasta el adulto con la las manos abiertas a los demás, realizamos un viaje increíble, una búsqueda divina, elegimos lo bueno que está en nuestro interior y nos alejamos de nuestra negatividad. Es un viaje que dura toda la vida. En nuestra adultez podríamos, nuevamente, terminar siendo consumidos por la negatividad que nos desvía hacia una vida de autocomplacencia. Pero el fuego interior siempre está allí. La búsqueda por revelar la Luz interior es nuestro trabajo de vida y, esta semana, continúa. Con la entrada de la Luna Nueva de Sagitario este miércoles se despierta un anhelo espiritual en nosotros. Recibimos nueva inspiración y fuerza en nuestra búsqueda por despertar lo bueno en nosotros y en el mundo.

Nuestro mapa y guía en esta búsqueda es la porción Toldot. Toldot continúa la historia del matrimonio entre Yitsjak y su alma gemela, Rivká. Rivká no podía tener hijos, pero, gracias a las oraciones de Yitsjak, fue bendecida con gemelos. Los gemelos representan las fuerzas opuestas dentro de nosotros: la energía de compartir y la energía de recibir. Se dice que cuando Rivká estaba con gente positiva, uno de los gemelos pateaba y se movía en su vientre; y cuando estaba cerca de gente negativa, el otro gemelo se movía. Yitsjak y Rivká tuvieron dos hijos: Esav, el primogénito, y Yaakov, el segundo hijo. Esav poseía las características del Deseo de Recibir para Sí Mismo, una conciencia negativa. Yaakov era lo opuesto, era la carroza de positividad, Luz y bondad. A lo largo de la porción de Toldot, vemos a los dos hermanos luchando por revelar su energía. Del mismo modo que esta dualidad interior, nosotros también siempre anhelamos revelar la Luz y la bondad que llevamos por dentro. Luego llegó el momento en el que Yitsjak estaba por dejar este mundo y quería nombrar a su sucesor. Decidió bendecir y elegir a su hijo mayor, Esav. Pero Rivká, que representa nuestra conciencia interior, intervino y le dijo a Yaakov que se procurara la bendición y la primogenitura. Yaakov escuchó a su madre y se disfrazó de Esav. De ese modo engañó a su padre para que lo bendijera a él en lugar de su hermano. La batalla del bien prevaleció por encima de la negatividad y nos galardonan esta victoria esta semana en nuestra propia vida. Recibimos el poder de disminuir nuestros pensamientos y comportamientos negativos, y de fortalecer nuestra conciencia y acciones positivas. Es un gran regalo disponible esta semana.

No es coincidencia que esta porción coincida con la Luna Nueva de Sagitario. La energía de Sagitario se une a la energía de esta porción para ayudarnos a buscar la Luz y recorrer el camino espiritual. Sagitario es el fuego del Zodíaco. Su llama asciende hasta los cielos, siempre busca sabiduría superior, justicia, verdad y, por encima de todo, proveer Luz. En la vida, si somos muy afortunados, podemos vivir en servicio a los demás, positividad y amor, y asegurarnos una vida de bendiciones. Pero no podemos olvidar que dentro de nosotros están Yaakov y Esav. Hacemos nuestro mayor esfuerzo por llevar nuestra vida con amor y bondad, pero el viaje es un desafío. Hasta el mejor de nosotros puede caer. Hasta el mejor de nosotros comete errores. Podemos tomar malas decisiones y caer en la negatividad, solo para aprender de la manera difícil que estos caminos no nos sirven de nada. Sin embargo, esta semana el Creador nos da una ventaja es la búsqueda de nuestra alma y Luz interior. La Luz aparece en nuestro camino. Obtenemos el impulso y la fuerza necesarios para elegir la positividad por encima de la negatividad. Se renuevan las esperanzas de nuestra búsqueda por amar a nuestro prójimo y alcanzar la bondad en el mundo. Somos bendecidos con la capacidad de superar la oscuridad y reemplazarla por Luz. Tal y como dijo San Francisco de Asís: “Toda la oscuridad en el mundo no puede extinguir la luz de una sola vela”. A veces en la vida podemos sentirnos desmotivados, incapaces de liberarnos de comportamientos y modos de pensar negativos, pero esta semana todo eso puede cambiar. Tu búsqueda de la mejor versión de ti mismo avanza y finalmente se revela la verdadera bondad que tú encarnas.

Esta semana en tus meditaciones, imagina que enciendes una vela en una habitación oscura. Su poder es fuerte porque elimina la oscuridad. Concéntrate en la llama oscilante, ella asciende infinitamente hacia los cielos. Esa es tu naturaleza. No importa en qué punto de nuestra vida estemos, estamos inclinados a ver lo bueno en toda situación. Creemos en el amor y la esperanza. Creemos que la Luz es más fuerte que la oscuridad. La llama es cada uno de nosotros, siempre buscando plenitud, respuestas y unión con el Creador. Somos capaces, al igual que la llama, de traer luz a cualquier situación cuando actuamos con amor y bondad. 

Cuando ofrecemos compasión a los demás, encendemos nuestra Luz interior y la oscuridad desaparece. Este es el poder especial que tenemos como seres humanos. El amor simple, el cuidado y la dignidad humana nos llevan a la victoria. Es una vida dedicada a revelar esta Divinidad interior la que nos permite alcanzar la grandeza a la que estamos destinados. La gente que ayuda y comparte. La gente que es amable, generosa y que busca hacer del mundo un lugar mejor. Esa es la gente que eligió la Luz, gente que puede dejar este mundo sonriendo mientras los demás lloran.