Por miles de años, las embarcaciones dependieron de la estrella polar para navegar en la oscuridad de la noche y atravesar los mares más agitados. La estrella polar se queda fija en el cielo mientras que las otras parecen moverse alrededor de ella. La estrella polar es aquella en la que podemos confiar y depender. Nosotros somos como marineros atravesando mares que a veces son agitados y difíciles. A lo largo de nuestro viaje, también necesitamos una brújula que nos guíe en nuestro camino. Nuestro verdadero norte es el deseo más íntimo de nuestra alma. 

Es el llamado de nuestro espíritu y la sabiduría de nuestro corazón. Escuchar estos mensajes internos y prestar atención a su llamado nos mantendrá firmes en nuestro camino hacia la plenitud, la alegría y hasta la seguridad.

En esencia, seguir nuestra propia estrella polar es nuestra manera de regresar a casa. Esta semana, nuestra estrella polar brilla con más intensidad que nunca antes; se trata de nuestra alma pidiéndonos que la escuchemos y la sigamos a casa.

Nuestra porción de la semana es Yitró. Esta porción inicia con “Yitró escuchó”. Yitró era el suegro de Moshé, pero lo que lo hacía especial era su capacidad para escuchar su voz interna. Yitró escuchó cómo Moshé y los israelitas escaparon de los límites de Egipto y cómo separaron el Mar Rojo para escapar del Faraón y su ejército. Yitró escuchó sobre todas las maravillas y milagros del Creador que involucraban a los israelitas. Del mismo modo que nosotros, Yitró estaba buscando espiritualidad, estaba buscando su estrella polar… y la encontró.

Yitró escuchó sobre las grandes hazañas del Creador y corrió a encontrarse con Moshé para conocer más. A partir de ese momento, Yitró eligió el camino de los israelitas y comenzó un viaje espiritual.

La historia de Yitró puede ser una inspiración para todos nosotros. Aunque Yitró pudo haber estado perdido en el mar de su propia vida, escuchó el llamado de su alma y encontró su camino a casa. Nosotros también podemos escuchar este llamado. En cualquier momento, si podemos hacer silencio y silenciar suficientemente el ruido que nos rodea, escucharemos la sabiduría de nuestra voz interna y el anhelo de verdad que tiene nuestro corazón. Siempre es una opción dirigirnos hacia nuestro verdadero norte. Allí es donde podremos comenzar a navegar aguas más tranquilas.

Es tentador perderse en el mar, seguir muchos caminos que podrían no llevar a ninguna parte o vagar sin rumbo por la vida. Así es cómo terminamos en aguas turbulentas. Afortunadamente, la Luz siempre está allí, brilla intensamente como la estrella polar, nos guía por el camino de regreso. A veces sólo necesitamos estar abiertos a escuchar nuevas ideas, nuevos caminos y, más importante aún, nuestra voz interna.

Esta semana mientras meditas siéntate tranquilamente y sé consciente de tus pensamientos y sentimientos. Respira, haz introspección y pregúntate qué estás escuchando. ¿A dónde te está guiando tu propia estrella polar? ¿La ves brillar? ¿Escuchas su llamado?

Sé que las aguas de la vida pueden ser turbulentas y aterradoras, pero también sé que con la ayuda del Creador, si lo deseamos, cada uno de nosotros puede hacer introspección y escuchar qué debe hacer ahora. Cada uno de nosotros puede comenzar una nueva vida y estar destinado a la grandeza.

El mar es extenso y las decisiones son muchas, pero el Creador está siempre brillando y llamándote a acercarte a tu hogar, a aguas más calmas: llamándote de regreso a Él.

Te deseo todo lo mejor y te mando todo mi amor,

Karen