El ciclo de vida comienza otra vez esta semana. Este lunes es la cabeza de todo el año, conocida como Rosh Hashaná. Rosh Hashaná es un evento cósmico para toda la humanidad, puesto que marca el inicio de una luna nueva y también un año nuevo. Durante el mes de Libra, especialmente en sus primeros diez días, somos elevados y conectados con el Creador más que en cualquier otro momento, somos infundidos con la energía necesaria para el año entrante. Después del viaje del año pasado, finalmente regresamos a casa para unirnos con el Creador y así purificarnos de las acciones del año pasado y ser imbuidos con el Aliento de Vida para el futuro. Esta conexión anual es como un cósmico regreso a casa en el que nuestras almas se reúnen con la Energía Fundamental que nos da la fuerza necesaria y la sabiduría para comenzar este nuevo ciclo de vida. Esta semana, el universo está lleno de aire fresco de cambio, y lo respiramos para que nos dé un nuevo comienzo. Regresamos al Creador y recibimos las herramientas que necesitamos para el viaje espiritual que tenemos por delante. 

Es nuestro regreso anual, un momento en el que recibimos el gran regalo de la vida y la invaluable oportunidad de comenzar de nuevo.

Nuestra porción de la semana es Vayélej, el capítulo más corto de todo el año. Los kabbalistas enseñan que mientras más pequeño es algo físicamente, más energía espiritual contiene. Esta porción está diseñada para ayudarnos en nuestro regreso espiritual a casa, nos da el impulso, la energía y la limpieza que necesitamos para enfrentar el año entrante. En Vayélej, Moshé comienza su partida de este mundo e informa a los israelitas que Yehoshúa será su líder y que entrarán con él a la Tierra Prometida. Moshé da valentía y fuerza a los israelitas para informarles que la Luz estará con ellos siempre, aunque él no lo esté. Moshé pasa oficialmente el relevo espiritual a Yehoshúa, le entrega la valentía y la fuerza para liderar. Del mismo modo, nosotros recibimos la energía para nuestro próximo viaje. El Creador advierte a Moshé de la tendencia de los israelitas a apartarse de su camino espiritual y crear negatividad. Él nuevamente les recuerda que sigan Su camino y se dejen guiar por Yehoshúa. El Creador le pide a Moshé que escriba y lleve un registro de Sus palabras para que los israelitas y todas las generaciones futuras las lean, conozcan y recuerden. Esta porción cuenta la historia del final de una era y del inicio de otra. Así como un día que finaliza, Moshé representa al sol que se oculta. Mientras el sol se oculta, la luna (Yehoshúa) sale. La noche trae una nueva era de energía en la que somos responsables por nuestro trabajo espiritual en el año entrante. Pero, aunque el sol esté oculto de noche, sigue brillando y proporcionando a la luna su esplendor. Esto nos enseña que la Luz y Moshé siempre brillan con su apoyo y consejos, especialmente ahora que no los vemos con nuestros ojos. Este es un recordatorio necesario, porque el año puede ser largo y estar lleno de desafíos.

Esta semana también es llamada Shabat Shuvá, el Shabat del regreso. No obstante, este año regresamos para reencontrarnos con el Creador siendo más sabios y amorosos que el año anterior. Con nuestro corazón un poco más abierto, estamos listos para comenzar de nuevo. Nos encontramos con el Creador y le prometemos que este es el año en el que finalmente nos comprometemos a amar y eliminar la negatividad del mundo. La historia comienza otra vez y nosotros aceptamos el camino que tenemos por delante.

Esta semana en tus meditaciones, regresas a casa. Acepta toda la energía que representa la Luz. Permítete ser abrazado del modo en el que cualquier padre lo haría con su hijo que está de regreso. Este es un tiempo en el que somos restaurados, reformados y recargados con el poder para comenzar de nuevo nuestro viaje. Visualízate en los brazos del Creador y permítete tener el tiempo de estar renovado esta semana. Comprométete otra vez con el camino del amor, con tus sueños y caminar con el Creador en el año entrante. Con Su ayuda, recibimos lo que necesitamos para asegurarnos de que este año sea el mejor hasta ahora.

Shaná Tová. Les deseo lo mejor en el año entrante y que todos estemos inscritos en el Libro de la Vida.

Con amor,

Karen