Hay 5 principios básicos:

1. Compartir: Compartir es el propósito de la vida y la única manera de obtener una verdadera realización. Cuando una persona comparte, se conecta con la fuerza de energía que la Kabbalah llama Luz – La Fuente Infinita de Bondad, la Fuerza Divina y El Creador. Compartiendo podemos sobreponernos al Ego –la fuente de negatividad.

2. Conciencia y el balance del Ego: El ego es una voz interior que hace que las personas se tornen egoístas, de mente estrecha, limitadas, adictas, hirientes, irresponsables, negativas, irritables y odiosas. El ego es la fuente principal de los problemas, porque nos hace creer que otras personas están distanciadas o aisladas de nosotros. Es todo lo contrario a compartir y a tener humildad. Pero también el ego tiene un lado positivo, ya que nos motiva a tomar acciones. Depende de cada persona escoger actuar para ellos mismos, o si también lo hacen para el bienestar de otros. Es importante estar concientes de nuestro ego y balancear lo positivo con lo negativo.

3. La existencia de leyes espirituales: Existen leyes espirituales en el universo que afectan la vida de las personas. Una de estas fuerzas es llamada la Ley de Causa y Efecto. Lo que uno da es lo que uno recibe ó lo que uno siembra es lo que se cosecha.

4. Todos somos uno: Cada ser humano tiene dentro si una chispa del Creador que une a todas las personas en una totalidad. Entender esto nos lleva e instruye sobre un precepto espiritual: Que cada ser humano debe ser tratado con dignidad, en todo momento, bajo cualquier circunstancia. Individualmente, cada persona es responsable de la guerra y la pobreza en todas las partes del mundo, y la gente no puede disfrutar de una felicidad duradera mientras hayan otros sufriendo.

5. Salir de nuestra zona de comodidad crea milagros: Incomodarse para ayudar a otros nos conecta a una dimensión espiritual que a la final nos brinda Luz, y positividad a nuestras vidas.